Suncho Corral: la policía apresó a 14 personas ebrias que promovían desorden

Madrugada; un inmueble donde funciona un pool; 14 personas ebrias; música a alto volumen; discusiones y forcejeos en la calle y una mujer que sufre una descompensación debido a que los revoltosos realizan sus necesidades fisiológicas en la vereda de su casa, fueron las aristas de la movida nocturna en el barrio Pueblo Nuevo de Suncho Corral, hasta que intervino la policía y puso orden en medio del descontrol, para tranquilidad de los vecinos.
Alrededor de las 3 de la mañana, vecinos de la calle Mariano Moreno del barrio en cuestión, alertaron sobre una fiesta clandestina en una vivienda, sin embargo cuando el personal uniformado llegó al lugar, se entrevistaron con el dueño que habría sido identificado como Javier Galván y éste les habría mencionado que en su domicilio “no había ninguna joda”.
Así fue como los uniformados se retiraron del lugar, sin embargo a las 6:30, los ánimos se habrían descontrolado, lo que motivó nuevos requerimientos de presencia policial en el domicilio de Galván, donde funciona un pool, con incidentes dentro y fuera del lugar.
Al parecer, todo habría salido de su cauce debido a la gran concentración de personas que a esa altura ya estarían ebrios y precisamente, cuando los guardianes del orden llegaron al lugar comprobaron que los dichos de los vecinos eran ciertos.
De inmediato se procedió a demorar a 14 personas, 10 hombres, entre ellos un menor de 17 años y 3 mujeres que fueron trasladados a sede policial para su debida identificación. En tal sentido, la Unidad Fiscal de turno a cargo del Dr. Sebastián Robles, ordenó que a los mayores, debido a su estado de beodez permanecieran en la dependencia en calidad de alojados hasta tanto se superen los efectos del alcohol, estado que fuera corroborado por facultativo médico. En tanto, el menor fue entregado a sus padres.
Asimismo, también se secuestraron bebidas alcohólicas, y un equipo de música conformado por un parlante potenciado y una computadora portátil.
Por otro lado, los vecinos habrían recalcado ante las autoridades policiales que situaciones como las ocurridas durante la madrugada, ingesta de alcohol, música a alto volumen e incidente, ya serían frecuentes en el domicilio de Galván. Además, que al llamar a la policía a raíz de los disturbios, sus invitados se ocultan en el interior del inmueble y cuando pasa el móvil, la fiesta continúa.
También dijeron que una mujer habría sufrido una descompensación al tratar de impedir que los festejantes orinaran en su vereda.
Para finalizar, personal actuante realizó un informe donde consta que Galván regentea en su domicilio durante el día, un local comercial con 2 mesas de pool. Sin embargo, éste no contaría con la habilitación requerida para su funcionamiento, como tampoco de licencia policial para el expendio de bebidas alcohólicas, por lo que se obró en consecuencia. Fuente: Diario Panorama

Entradas relacionadas

Deja tu comentario