Volcanes inactivos y túneles casi centenarios en Córdoba: un recorrido exótico

Son recorridos ideales para hacer en vehículo, motocicleta y, los más osados, en bici.

Ubicada en el noroeste de la provincia de Córdoba, a 150 kilómetros de la capital, la región de Pocho ofrece un circuito único.

El viaje presenta un paisaje agreste dominado por las desgastadas cumbres de cinco volcanes que se han extinguido hace años, arroyos y saltos de agua, tupidos conjuntos de palmas caranday, caseríos, una antiquísima capilla de tres siglos y una obra de ingeniería sorprendente inaugurada hace casi 100 años para conectar a Córdoba con La Rioja.

Agua de la Cumbre, Ciénaga, Poca, Yerba Buena y Véliz son los nombres de las cinco cumbres protagonistas de un paisaje único que no se repetirá en ninguna otra región de la provincia.

Son antiguos volcanes que estuvieron activos hace cinco millones de años, cuyos perfiles se recortan perfectamente en el horizonte.

Dependiendo de las rocas que los conforman, cada uno tiene distintas tonalidades y son tan bellos que los más aventureros se proponen escalarlos, ansiosos por descubrir experiencias y postales nuevas.

Es una sorpresa encontrarse con miles de palmeras Caranday tapizando todo el recorrido. Se trata de una palmera rústica, especie nativa de la región.

Crece especialmente en suelos pedregosos y se distingue por conservar pegados a su tronco los restos de las hojas muertas que le dan un perfil característico, como si las palmeras usaran polleras.

Si el paseo se realiza entre marzo y abril, se puede admirar grandísimos ramilletes de flores blanco amarillentas que alcanzan hasta 50 centímetros.

Inmutables y vigentes, los cinco túneles de Taninga forman parte de una importante obra vial creada en 1930 para conectar a Córdoba con La Rioja.

Es una obra maestra de la ingeniería realizada con dinamita en una época dorada de progreso en la región.

El camino serpentea paralelo a la profunda Quebrada de la Marmela y ofrece fabulosas vistas entre las que se destaca la Cascada del Velo de la Novia, un salto de agua 180 metros o el espectáculo natural que implica poder ver el vuelo de los cóndores.

Es indispensable hacer varios altos en el camino para aprovechar los miradores naturales y tomar fotos. Cuando el descenso termina, la Reserva Natural Chancaní es una parada inevitable: el área protege el 3% del bosque nativo cordobés.

El recorrido culmina en los impactantes llanos de la provincia de La Rioja, que antes observamos desde lo alto.

La pequeña capilla comenzó a construirse hace unos 300 años y es testigo de la tranquilidad que reina en estos parajes y anuncia que el poblado de Las Palmas está cerca.

Aún conserva los muros de adobe que formaron parte de la construcción original. En su exterior se destaca el campanario, que fue reconstruido, y en el interior sus decorados en madera junto a las imágenes de antaño.

¿Cómo llegar?

Desde el Valle de Punilla, por ruta N° 38 (Cruz del Eje, Villa de Soto, Taninga), hasta empalmar la ruta N°28 hacia La Rioja.

Desde el Valle de Traslasierra, por ruta N°15 (Mina Clavero, Cura Brochero, Taninga), hasta empalmar la ruta N°28 hacia La Rioja.

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