Mitos sobre los hidratos de carbono y como lograr una alimentación equilibrada

“Son muchos los mitos que conquistaron a los consumidores en referencia al consumo de los hidratos de carbono. Estamos atravesando un momento en el cual abunda la información sobre los alimentos y nos sentimos diariamente desafiados”. Para la licenciada en Nutrición Luisina Pelaez (MN 8219 – MP 3448), estamos “saturados” de información y opiniones.

Se debe recordar que este macronutriente no sólo se encuentra en el pan y en los productos derivados de la harina de trigo como los fideos, las pastas, las galletitas, las medialunas, las tortas, etc.

Los hidratos de carbono forman parte de gran cantidad de alimentos y muchos de ellos saludables y fuente de fibra, como los cereales integrales, las legumbres, las hortalizas, frutas y frutos secos. Lo que se debe rever es qué calidad de hidratos se consumen y de dónde provienen.

“Los hidratos de carbono son nuestra principal fuente de energía y dependiendo de su composición podemos encontrar aquellos que son simples y aquellos que son complejos”, explicó Pelaez, quien amplió: “Los azúcares simples son aquellos que nos aportan energía de forma rápida para ser utilizada por el cuerpo. Los encontramos en forma natural en la fruta, en la miel y en la leche pero también en el azúcar de mesa y todos los productos que se elaboran con este producto refinado (golosinas, alfajores, galletitas, chocolates, bebidas azucaradas y demás productos con azúcar oculta que muchas veces no sabemos que lo contienen).

Los carbohidratos complejos los encontramos en aquellos alimentos fuentes de almidón como por ejemplo el arroz, el trigo y sus derivados, el mijo, la avena (entre otros cereales), la quinoa (pseudocereal), las legumbres, y raíces comestibles como la papa, la batata y la mandioca. Lo que va a determinar nuestra calidad alimentaria es cuáles de todos estos alimentos consumimos, en qué cantidad y con qué frecuencia”. Si se piensa que estos últimos requieren mayor trabajo digestivo se puede concluir que eso dará mayor saciedad y gasto energético.

Si se eliminan por completo  de la dieta puede provocar desequilibrio emocional ,efectos rebote, déficit de nutrientes, sostuvo la especialista.

Los carbohidratos ayudan a mantener una cantidad estable de glucosa en sangre y ¡el cerebro los necesita para funcionar correctamente! Además de brindarle una cuota de placer. La restricción genera deseo y esto siempre lleva a un consumo superior al que comeríamos si lográramos tener una relación sana con los alimentos.

Comer de forma consciente nos lleva a mantener ese equilibrio que el cuerpo necesita”.

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